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Lo que no se ve garantiza toda la infraestructura: qué hay detrás de una impermeabilización

Lo que no se ve garantiza toda la infraestructura: qué hay detrás de una impermeabilización

Cuando termina la obra, una de sus partes más importantes desaparece de la vista

Observamos un embalse lleno de agua, una balsa de riego en funcionamiento, un canal, un vertedero clausurado o una infraestructura minera terminada.

Vemos la superficie.

Pero debajo existe un sistema que ha sido preparado, instalado, unido y controlado para cumplir una función crítica.

La impermeabilización suele quedar oculta cuando finaliza una infraestructura.

Y precisamente por eso resulta necesario comprender todo lo que existe detrás de ella.

Una solución geosintética correctamente ejecutada no consiste simplemente en extender una geomembrana.

Es un sistema.

1. Todo empieza antes de colocar la primera lámina

La impermeabilización comienza en el soporte.

El terreno o superficie sobre la que se instalará el sistema debe reunir las condiciones definidas en el proyecto para permitir una correcta ejecución.

Irregularidades, elementos punzantes, geometrías complejas, encuentros o cambios de pendiente pueden condicionar posteriormente la instalación.

Por ello, antes del despliegue de las diferentes capas, resulta fundamental revisar las condiciones del soporte y preparar adecuadamente la superficie.

Una gran impermeabilización empieza mucho antes de que aparezca la geomembrana.

2. El geotextil: una capa que protege

En numerosos sistemas de impermeabilización se emplean geotextiles no tejidos.

Dependiendo de la configuración prevista, pueden cumplir funciones de protección, separación, filtración u otras funciones específicas dentro del sistema.

En una aplicación habitual bajo geomembrana, el geotextil contribuye a protegerla frente a irregularidades o elementos presentes en el soporte.

Su gramaje y características deben responder a las exigencias del proyecto.

Por eso hablar de un geotextil únicamente como una “tela colocada debajo de la lámina” simplifica excesivamente su función.

Forma parte del sistema.

3. La geomembrana: la barrera de impermeabilización

La geomembrana constituye uno de los elementos fundamentales de numerosos sistemas de impermeabilización.

Existen diferentes tipos de geomembranas y configuraciones:

  • PEAD.
  • Baja densidad lineal.
  • Superficie lisa.
  • Superficie texturizada.
  • Diferentes espesores.
  • Diferentes soluciones según la aplicación.

La selección dependerá del proyecto, las características de la infraestructura, las condiciones de instalación y las prestaciones requeridas.

En determinados proyectos hidráulicos, por ejemplo, puede emplearse geomembrana de PEAD por sus prestaciones mecánicas y químicas y por su adecuación al sistema proyectado.

Pero seleccionar el material es únicamente una parte del proceso.

Después hay que instalarlo correctamente.

4. Miles de metros cuadrados dependen de cada unión

Las geomembranas llegan a obra en rollos que posteriormente son desplegados y unidos.

Eso significa que una gran superficie impermeabilizada está formada por numerosos paños cuya continuidad debe asegurarse mediante las correspondientes uniones.

En instalaciones con materiales termoplásticos como el PEAD se emplean procedimientos de soldadura específicos.

La geometría de cada paño, las condiciones ambientales, la preparación de las superficies, los parámetros de los equipos y la ejecución del personal especializado forman parte del proceso.

En una infraestructura de gran dimensión pueden existir kilómetros de uniones.

De ahí la importancia de entender una idea sencilla:

una impermeabilización de gran superficie sigue dependiendo de la precisión de cada unión.

5. Los puntos singulares: donde la experiencia adquiere especial importancia

Una infraestructura nunca es únicamente una superficie uniforme.

Aparecen:

  • Tuberías.
  • Entradas y salidas.
  • Elementos de hormigón.
  • Cambios de geometría.
  • Esquinas.
  • Taludes.
  • Coronaciones.
  • Anclajes.
  • Encuentros entre materiales.

Son los denominados puntos singulares.

Su resolución exige adaptar el sistema a la geometría y características de cada elemento.

Es precisamente en estas zonas donde la experiencia de los equipos de instalación cobra especial relevancia.

Las grandes superficies impresionan visualmente.

Los detalles determinan el comportamiento.

6. La estanqueidad no debe darse por supuesta

Una vez realizadas las uniones, entran en juego los procedimientos de control previstos para el proyecto y el sistema instalado.

El objetivo es comprobar la correcta ejecución de las soldaduras y detectar posibles discontinuidades antes de que la infraestructura entre en servicio.

Los procedimientos aplicables dependerán del tipo de unión, material, proyecto y especificaciones técnicas correspondientes.

Este punto resulta fundamental.

No basta con ejecutar.

Hay que controlar.

Y esa filosofía debe extenderse a todo el proceso: recepción de materiales, condiciones de instalación, identificación de paños, uniones, puntos singulares y ensayos realizados.

7. Cuando se llena una balsa, todo este trabajo deja de verse

Una vez finalizada la impermeabilización y puesta en servicio la infraestructura, gran parte del proceso desaparece.

Ya no vemos:

el soporte preparado.

el geotextil.

los paños desplegados.

las soldaduras.

los encuentros.

los anclajes.

los controles.

Vemos agua.

O vemos la superficie final de la infraestructura.

Pero todo lo anterior continúa cumpliendo su función.

Esta es una de las peculiaridades de nuestro trabajo: cuanto mejor integrada queda una impermeabilización, menos protagonista resulta visualmente cuando termina la obra.

Diferentes infraestructuras, diferentes exigencias

Los principios generales pueden ser comunes, pero una impermeabilización hidráulica, un sistema de contención en un vertedero y una aplicación minera no presentan necesariamente las mismas exigencias.

Balsas y embalses

La estanqueidad resulta fundamental para almacenar y regular agua evitando pérdidas no previstas a través del terreno.

Vertederos

Los sistemas de impermeabilización, drenaje y protección forman parte de soluciones destinadas a controlar los lixiviados y limitar su interacción con el terreno y las aguas subterráneas.

Minería

Las aplicaciones geosintéticas pueden requerir sistemas específicos de contención, protección y drenaje adaptados a las características del proceso y del proyecto.

Por eso, la impermeabilización mediante geosintéticos debe entenderse como una solución técnica diseñada y ejecutada para unas condiciones concretas.

Lo que no se ve también debe explicarse

Durante más de 25 años, en SOGEA hemos participado en proyectos donde la impermeabilización constituye una parte esencial del funcionamiento de la infraestructura.

Queremos utilizar esa experiencia para mostrar progresivamente aquello que normalmente queda oculto.

Materiales.

Procesos.

Soldaduras.

Controles.

Puntos singulares.

Personas.

Decisiones técnicas.

Porque cuando una obra termina, muchas de estas capas desaparecen de la vista.

Pero su función acaba de empezar.

SOGEA · Soluciones Geosintéticas Aplicadas

Lo que no se ve garantiza toda la infraestructura.